viernes, 1 de julio de 2011

Proyecto personal (aun sin título) - Capitulo 7



CAPITULO 7
(Lyon)

-Tenemos movimiento cerca del area 48, confirma posición – la voz de Freya por el comunicador me sacó de mis pensamientos, que como en todas estas horas habían estado en Eva

Después de acompañarla a su habitación, mi imaginación había volado en el momento que había visto y tocado esa cama, y todas las imágenes estaban con Eva. ¡Qué jodida cabeza que tenía!... ¡solo fue un beso!...!un -solo -beso¡ y la conocía que... ¡unas horas! ... y ya quería estar con ella. Por esa razón había salido de esa habitación lo más rápido que había podido, no podía estar junto a ella sin volverme loco. Así que para distraerme había ido con los mellizos Freya y Gillian para investigar sobre Alison y llevarla a su casa.

-Estoy en el area 46, sin movimiento por el momento... espera, ¿en el 48 no está la dirección de Alison?

-Si, por eso es extraño, se supone que es un area libre

- Voy para allá, te aviso si hay algo

-Te mando refuerzos, Nickolai está cerca.

-Está bien dile que nos encontramos en el sector 8, estamos en contacto – sin más, la conexión se desconectó.

Todos los países estaban divididos por regiones, y éstas en aéreas que era más fácil de identificar, los sectores son espacios que no abarcan más de dos calles, todo esto era difícil al principio, pero con tantos siglos encima uno se iba acostumbrando, y al final era más fácil que buscar una dirección, por esa razón no las utilizábamos a no ser que queramos ubicarla en un sector.

Pero lo extraño era el hecho de que haya movimiento en esa area, ya que en esta región había 50 áreas, pero desde la 30 era libre de movimiento demoniaco, todas esas áreas las habíamos purificado, y a todas las criaturas las habíamos exterminado hace más de un siglo.

Manejando por la calle principal, no tardé tanto en llegar al area 48, y fue mucho más fácil encontrar la casa de Alison ya que el lugar no estaba para nada silencioso...Genial.

Saliendo de mi auto me dirigí hacia la casa, la puerta principal estaba abierta, al entrar a la sala vi que ésta estaba en un total caos.

-¿Buscan algo?, talvez les pueda ayudar a encontrarlo – en el lugar había athiktos, hubiera sido algo realmente fácil...pero no, también tenían que aparecer vampiros.

Era entendible, ya que si estaban buscando algo interesante, los athiktos eran demasiado tontos para encontrarlo solos.

Al escuchar mi voz todos se giraron para ver al intruso que los había interrumpido, habían estado haciendo un gran trabajo ya que toda la casa estaba patas arriba, desde los muebles más pequeños hasta los más grandes, pero según parecía aun no encontraban nada que les pudiera servir.

Los athiktos tomaron posición de ataque, y los vampiros permanecieron parados como si lo que hubiera interrumpido era una simple mosca que no tenía importancia.

-Warrior, será mejor que no te entrometas, no es asunto tuyo – dijo uno de los vampiros que estaban más cerca, era alto, talvez algunos centímetros más que yo, fuerte, tenía el cabello rubio y sus ojos eran negros, al hablar dejaba ver sus colmillos como a modo de advertencia y se podría decir que por su postura él era el líder.

-Pues si estas en mi territorio es asunto mío – di un paso acercándome al vampiro, pero no pude llegar más lejos, en el momento que lo intenté varios athiktos saltaron y comenzaron a atacar, sin perder ni una milésima de segundo desplegué las dagas que tenía escondidas en los brazos, cortando en el aire y sin dudar a los dos que habían saltado primero hacia mí, y en un movimiento colocando las dagas hacia mis codos terminé apuñalando a dos más que venían por la espalda

Salté hacia atrás para poder colocarme en un lugar más favorecedor, con la intención de que no puedan atacarme por la espalda, en el momento que dos athiktos y un vampiro venían a atacar, algo destelló en el espacio que estaba entre nosotros, parando de repente a quienes venían a atacarme, al momento que el destello se terminó, un hombre estaba parado frente a mí, pero no era un hombre, era un... ¿ángel?

-¡Alto! – gritó y todo se volvió silencioso, los athiktos retrocedieron lo más rápido que pudieron, y los vampiros se quedaron parados mirando fijamente a quien había aparecido. – ¿Qué rayos está pasando? ¡Luther!

El vampiro que supuse era el líder se acercó hacia el recién llegado, inclinó su cabeza y luego se arrodillo – Mi señor, ese Warrior apareció...

-¡No me importa quien apareció!,- gritó - ¿lo encontraron?

-No mi señor, no está aquí, buscamos por todos lados, pero no está..

Sus alas se extendieron, eran negras y enormes, lo cual lo hacía ver mucho más grande de lo que ya era, tenía la piel bronceada con varios tatuajes en los brazos, no tenia cabello, tenía un aire feroz y atemorizante... ¿Ángel? Ni que fuera navidad, este no era un ángel y menos por la forma en que le temían y respetaban los athiktos y vampiros, éste... era un demonio.

-Me doy cuenta que buscaron por todos lados, hasta debajo de los muebles – dijo mirando alrededor – Les dije que no hicieran alboroto, el guardián tiene forma humana. No es que se podría esconder debajo de un sofá.

-Lo sabemos, pero pensé que talvez podríamos encontrar algo de utilidad escondido por el lugar – dijo el vampiro llamado Luther aun arrodillado

¿Guardián? De qué rayos hablaban, ¿un guardián? Y en un cuerpo humano, podría ser... ¿que están hablando de un ángel guardián?

-Mi señor – dijo Luther levantándose y mirando al demonio - podría ser que...podría ser que se equivocó y aquí nunca hubo un guardián.

-¿Qué estas tratando de decir? – Dijo el demonio, acercándose al vampiro - ¡Yo nunca me equivoco! – gritó y en un abrir y cerrar de ojos el vampiro que estaba atrás de Luther se convirtió en cenizas.

-Mi señor, lo siento yo nunca volveré a poner en duda sus palabras – diciendo esto se colocó de nuevo de rodillas.

- ¡Largo!... ¡todos!... no quiero verlos hasta que los necesite de nuevo – gritó y luego un destello apareció, cuando terminó todos los vampiros y athiktos habían desaparecido. – Ojalá hayas disfrutado del espectáculo – dijo el demonio volviendo su atención en mi.

Por un momento había pensado que me habían olvidado. Mirándole a los ojos, me puse en posición de ataque

-Tranquilo Warrior, no te pasará nada...por ahora...

-¿Qué es lo que buscan? – apostándole a mi suerte no pude contenerme de preguntar

-No es de tu incumbencia, pero... te lo diré de todos modos, me gusta intrigar a los de tu especie – dijo dándome una sonrisa, se estaba divirtiendo conmigo y mi curiosidad.

Lo miré fijamente, su mirada era de burla, él estaba seguro que no le podía hacer nada.

-¿Quién eres?

-Mi nombre es Maimón, digamos que soy solo un mensajero, o alguien que hace el trabajo sucio o mejor dicho, que manda a alguien más para que lo haga. – Se dio vuelta y comenzó a caminar alrededor de la habitación, tomando cada cosa y oliéndola – Mmmm... Es una chica, quien lo diría.

Dándose vuelta, me miró fijamente, de seguro mi rostro estaba marcado por las preguntas que pasaban por mi mente. Curvó un lado de su boca en una sonrisa burlona.

-¿Quieres saberlo, verdad?...está bien te lo diré – caminando de nuevo hacia mi – estamos buscando un guardián, o para mejor entendimiento para ti, un ángel guardián, según lo que parece es...una chica...nunca lo hubiera imaginado, tan mala protección para algo tan importante.

-¿Qué es eso tan importante a lo que está protegiendo? – di un paso hacia un lado para rodearlo y alejarme de él.

Sonrió nuevamente, una sonrisa burlona, lo estaba divirtiendo con mi curiosidad...Maldición, realmente pensaba que yo no era peligroso para él...eso me causaba... !Frustración¡ y mucha rabia

-Pues eso... tendrán que averiguarlo por ustedes mismos, pequeño Warrior... trabajen un poco, ya que en todo este tiempo les he estado poniendo fácil toda esta guerra.

Lo miré incrédulo por sus palabras, él nos estaba poniendo fácil las cosas... ¿qué rayos significaba eso?

-Bueno, ya me cansé de estar aquí... y como te habrás dado cuenta tengo mucho en que trabajar, nos volveremos a ver Warrior, saludos a Adriel – y sin decir más, desapareció.

Todo esto era muy difícil de entender, que rayos estaba pasando...Adriel... Ese demonio, Maimón, conocía a Adriel... uno de los 12 ángeles... uno de los padres de nuestra especie.

Sin esperar más, salí de la casa y me dirigí hacia la calle. Me subí al auto, pero aun no estaba en capacidad de manejar, todo esto me daba vueltas en la cabeza.

Toc, toc

Sobresaltado por el golpe miré hacia la ventana, era Nickolai quien estaba parado alado de mi auto, agarré las llaves y quité el seguro de las puertas, en un segundo él ya estaba abriendo la puerta del pasajero.

-Hermano, perdón pero me entretuve en el camino – dijo mientras se acomodaba en el asiento.

Nickolai como la mayoría de los hombres de nuestra especie era alto, media casi 1.97m, pero era realmente el miembro más joven del Kyklos, tenía el cabello negro rizado y corto, y sus ojos eran negros, era la viva imagen de Adriel quien era su padre... Adriel...

-Parece que te la arreglaste bastante bien sin mí, ¿Cuántos eran? Realmente debieron ser pocos porque...

-Tenemos que ir a ver a tu padre – dije cortando su frase – No sabes lo que acabó de suceder.

2 comentarios:

  1. xfa!!!!siguelaaaaa me encantoooooooooooooooo..tu narativa,descibcionnnn son buenassssss te deseo sueteeeee......yy siguelllaaaa......

    ResponderEliminar
  2. ohhhh gracias¡¡¡ q bueno q te haya gustado :) claro q la voy a seguir, me he retrasado un poquitin por los exámenes y luego las vacaciones, espero en estos días publicar el siguiente capitulo...gracias¡¡¡besos¡¡

    ResponderEliminar

¿Me dejas un comentario? ¡tu opinión es realmente importante!