sábado, 12 de noviembre de 2011

Proyecto personal (aun sin título) - Capitulo 11



CAPITULO 11
(MARCUS)
Lyon y Eva habían salido desde hace un buen rato, y después de escuchar de Gillian que había actividad demoniaca cerca de allí, en verdad estaba comenzando a preocuparme.
-       ¿Por qué tanto alboroto? – la voz de una irritable mujer sonó desde el pasillo. La voz era demasiado familiar para confundirla.
-       Aerith, por fin apareces – dije mientras salía desde la sala de comunicaciones.
Su verdadero nombre era Anael, uno de los 12 angeles que habían caído voluntariamente, una de las madres de nuestra especie. Había sido el angel del amor, Príncipe de los Arcángeles, y regente del Segundo Cielo.
Aerith era espectacular para su edad, alta, delgada, su cabello rubio, sus ojos azules y sus delicadas facciones la hacían ver como una modelo, pero sabia muy bien de lo gran guerrera que era, y de lo despiada que podía llegar a ser, algo que no cuadraba con lo que había sido en su vida como anterior.
-       Estamos tratando de localizar a Adriel, ¿sabes donde podría estar? – dijo Gillian quien también había salido al pasillo al escuchar la voz de Aerith.
Ninguno de nosotros se atrevia a llamarla por su antiguo nombre, los únicos que tenían la autoridad de llamarla Anael eran los otros originales.
-       ¿Y por que tendría que saberlo?, yo no soy su niñera – dijo en un tono despectivo mientras entraba a la sala de comunicaciones, se colocó en frente de la pantalla en donde estaba un mapa de la ciudad. – Esto es raro, ¿que es lo que esta pasando?
Se giró hacia nosotros esperando respuestas.
-       Eso es lo que queríamos saber y creemos que Adriel tiene la respuesta – dije mientras me sentaba en una de las sillas de la sala.
Gillian entró tras mio y se sentó en su silla frente a todas las pantallas que monitoreaban el Scholeio y la ciudad.
-       Esto no es algo que Adriel deba saber, esto lo único que significa es que no están haciendo bien su trabajo – se giró nuevamente a la pantalla – miren esto – dijo mientras señalaba hacia el mapa – se supone que todo esto estaba limpio, y se ha mantenido asi por varias década,  hasta ahora que parece que se han descuidado.
-       No nos hemos descuidado – dije tratando de mantener  mi voz tranquila y apretando mis puños para no gritar de ira – algo raro ha estado pasando. ¿Has escuchado de un tal Maimón?
Al pronunciar ese nombre, su cara mostró sorpresa y se puso tensa, le había visto muchas veces ponerse en esa actitud, estaba lista para salir a pelear.
-       ¿Donde escuchaste ese nombre?
-       Primero quiero saber quien es él –dije mirándole a los ojos.
-       Tu… niño – dijo señalándome con un dedo mientras se acercaba amenazadoramente -  no eres nadie para darme órdenes, Asi que me diras ¿Dónde escuchaste ese nombre?
Nunca la había visto así, tan tensa y parecía un poco … asustada
-       Lyon tuvo un encuentro desagradable con él – dije mientras miraba como ella se ponía cada vez mas preocupada
-       ¿Esta diciendo que Lyon lo vió?¿habló con él?
Asentí y empecé a contarle lo que le había pasado a Lyon, y lo que ese tal Maimon le había dicho sobre Adriel.
-       Por esa razón los estábamos tratando de localizar, especialmente a Adriel – le dije mientras Aerith comenzaba a caminar de un lado a otro en el salón, estaba realmente nerviosa- Ahora… me podrías decir ¿quién es él?
Aerith me miró fijamente y en su rostro se veía como su cerebro estaba trabajando, deliberando que decirme, por un momento pensé que no diría nada.
-       Maimon, es un antiguo enemigo de Adriel, era el jefe de los demonios, capitán de aquellos que se dedicaban a tentar, a embaucar y aprovecharse de los humanos para contrarrestar al angel de la guarda, fue realmente un dolor de cabeza hace varios siglos, se dedicó a crear otro tipo de demonios que atacaban a los guardianes, pero Adriel lo derrotó y lo debilitó hasta el punto que pudimos encerrarlo. No entiendo, si es él realmente, como pudo escaparse. O quien pudo tener el poder suficiente para convocarlo.
En ese momento, la alarma comenzó a sonar iluminando a todas las pantallas con una luz roja.
-       ¿Qué está pasando? – Aerith exigío, mientras todos nos acercábamos a Gillian
-       No lo sé – él comenzó junto con Freya que había llegado corriendo al momento que sonaron las alarmas, a mover sus manos en el teclado tan rápido que era difícil saber que es lo que hacían
-       Base, base… ¿alguien me escucha?… tenemos un problema - un escalofrío recorrio mi espalda y el miedo comenzó a tomar lugar en mi mente.
-       Es Lyon – dijo Freya mientras se colocaba el micrófono del intercomunicador – Lyon, ¡¿me escuchas?! ¡¿que esta pasando?!, hay mucha interferencia.
-       Freya, gracias a Dios, he estado tratando de comunicarme, tenemos un problema – la voz de Lyon sonaba cansada como si estuviera corriendo – nos persiguen… estamos… no podemos huir… rodeados – la comunicación se cortó, pero lo que dijo estaba lo bastante claro para saber que Eva y él estaban en peligro.
(EVA)
Tenía miedo, pero también mucha adrenalina estaba corriendo por mi cuerpo y gracias a esta podía seguir corriendo, después de ese golpe que recibimos en el edificio de mi apartamento me sentía demasiado aturdida como para preguntar que era lo que estaba pasando.
Lyon me había levantado y habíamos empezado a correr, él podía ir mas rápido, pero yo no era como él por lo que había disminuido su ritmo lo suficiente para que yo pudiera correr junto a él.
Varios athiktos nos perseguían, pero Lyon había visto algo que realmente asustaba y lo había puesto demasiado preocupado.
-       Por aquí – entramos por un pasaje estrecho, al final de este se podia ver un terreno bastante amplio.
Al salir del callejón, seguimos coriendo por el terreno hasta una casa que parecia haber  sido abandonada varios años atrás – Entra
Me empujo por la puerta, él entrando atrás mio, cerró la puerta y comenzó a mover un mueble viejo que estaba cerca y lo suficientemente grande para atrancar la puerta.
-       Base, base… maldición – tiró del intercomunicador que tenía en su oreja – hay mucha interferencia – se dirigió hacia la ventana – se están acercando
-       ¿Que esta pasando? – me acerqué a la ventana y mire hacia fuera.
 Muchos athiktos comenzaron a avanzar por el terreno alrededor de la casa, estábamos rodeados, pero había algo mas.
-       Vampiros – una maldición salió de la boca de Lyon, volvió a intentar comunicarse con la base, lo había escuchado comunicarse con el Scholeio mientras corríamos, pero parecía que ya no iba a ser posible volver a hacerlo.
Sacó su arma y comenzó a revisar las municiones, volví a ver por la ventana.
-       No se están moviendo – dije señalando hacia fuera.
-       Se están agrupando, saben que no tenemos escapatoria y nos están rodeando
-       ¿Que vamos a hacer? – dije sin poder evitar el miedo en mi voz.
Lyon quito la mirada de sus armas, su mirada se trabó en la mía, estaba triste y preocupado, y yo tenia miedo de perderlo, de seguro mi miedo se reflejaba en mi rostro.
Se acercó hacia mi y me rodeó con sus brazos, puse mi cabeza contra su pecho, podía sentir el latido de su corazón y el calor que emanaba su cuerpo
-       No dejaré que te hagan daño – dijo mientras daba un beso en mi cabeza y colocaba su barbilla encima.
Lo rodee con mis brazos y sentí como mis lágrimas comenzaban a salir. Tenia miedo, mucho miedo, pero tenerlo tan cerca y sentir su calor me reconfortaba.
Tomó mi barbilla con su mano y lo miré a los ojos, tan azules como el mismo cielo, me hipnotizaron, bajo su rostro y puso sus labios sobre los mios.
Eran tan suaves, tan cálidos como los recordaba desde el beso en el callejón, y su sabor tan dulce que me derretia completamente. Separó sus labios y juntó su frente a la mia, mirándome fijamente.
-       Pondré tu vida por encima de la mía, te protegeré, te lo prometo – dijo en un susurro mientras volvía a darme un beso rápido.
Un fuerte estruendo sonó fuera de la casa, Lyon se separó de mi y fue hacia la ventana.
-       Maldición, esos bastardos los trajeron – al escucharlo me acerque a la ventana.
-       ¿Qué es? – mi visión no era tan buena pero podía ver a las filas de athiktos y vampiros moverse para dar paso a algo mas.
-       Cerberus – dijo sin dejar de ver por la ventana.
Unas bestias con forma de perro y con varias cabezas salieron por los espacios que habían hecho los vampiros y athiktos. Su paso majestuoso, pero letal, eran horrendos, sin piel, pero su carne era completamente negra, sus ojos negros sin vida solo furia animal, sus colmillos enormes, sus gruñidos tan fuertes y salvajes que hacían erizarme y temblar del miedo, parecían del tamaño de un oso, y estaban sujetos por cadenas en su cuello que sostenían varios vampiros.
-       Maldición, base…base, no responde – Lyon se dirigio hacia la mesa, sacando todas sus armas.  – Toma – dijo ofreciéndome un revolver – apunta y dispara, trata de no fallar no hay muchas municiones. Apunta a la cabeza o al pecho, eso los desvanecerá.
Tomé el arma, era liviano para el tamaño que tenia. Lo sujeté y Lyon me enseñó como apuntar y disparar.
Los sonidos afuera se intensificaron, empezaron a avanzar hacia la casa, los perros gruñían junto con los athiktos. Lyon se acercó a la ventana y la rompió.
-       Dispara desde aquí, apunta y dispara comienza cuando te diga – asentí y él se dirigió a la ventana cerca de la puerta y la rompió.
Me coloqué en la ventana, mis nervios tan descontrolados pero también estaba firme con lo que tenía que hacer, apunté hacia la oscuridad de la noche tomando como blanco al athiktos más cercano.
-       Un poco más cerca, un poco más… - susurraba Lyon desde el otro lado - ¡Ahora!
Los disparos comenzaron, la adrenalina en mi organismo subiendo cada vez más, apuntar y disparar, a cada uno que llegaba una bala mia se desvanecia haciéndose polvo, apuntar y disparar.
Los gruñidos se hicieron mucho mas fuertes y todos los demonios avanzaron corriendo hacia la casa, soltaron a los cerberus que rugían conforme se acercaban a gran velocidad. Continuamos disparando, mis municiones se terminaron y Lyon me tiró mas, en este momento ya no sentía miedo, sentía fuerza, poder, la adrenalina afinando mi puntería.
-       ¡Alejate de la ventana! – escuche a Lyon gritar, mientras él se alejaba de la suya.
En el momento que me aleje de la ventana, un enorme cerberus la atravesó, cayendo en sus cuatro patas frente a mi, alcé mi pistola y comencé a disparar en ráfaga, el cerberus comenzó a retorcerse de dolor y se desvaneció en el aire.
Lyon me alcanzó en el momento que varios athiktos y vampiros tumbaban la puerta principal. Corrimos hacia una habitación, trabamos la puerta y nos dirigimos hacia la ventana de rejas tratando de abrirla. Los golpes a la puerta no nos distraían pero estábamos concientes que si no habriamos esa maldita ventana íbamos a morir.
Los golpes se hacían mas fuertes y podíamos escuchar que estaban a punto de romper la puerta, un estruendo nos hizo mirar atrás.
Estaban entrando, los gruñidos haciendo eco en la habitación, Lyon saco dos espadas que habían estado escondidas en las mangas de su saco, dos vampiros atravesaron el agujero que habían hecho en la puerta moviéndose realmente rápido.
Lyon se acercó con las espadas que parecían brillar con un color rojo como el fuego. Cortó al primer vampiro cortándole la cabeza y al segundo por la mitad tan rápido que parecía nunca haber tocado la espada.
Rompieron completamente la puerta, junto con parte de la pared, varios vampiros entraron junto con mas athiktos. Retrocedí sacando el arma que había colocado en mi cintura y comencé a disparar, las cenizas volaban a mi alrededor, pero no paraba de disparar.
Un vampiro se movió rápidamente frente mío y me lanzó contra la pared. Traté de no soltar la pistola, le apunté al momento que se acercaba y disparé directo en medio de sus ojos. Se desvaneció al instante.
Un vampiro y un athikto se estaban acercando acechando por ambos lados. Me paré apoyándome en la pared y con el arma apuntando a las criaturas,
El vampiro me golpió en el rostro y el athiktos agarró mi brazó con sus garras, que tratar de zafarlo aruñaron mi piel. Di un grito de dolor, empuje lo mas fuerte que podía al athiktos y le disparé. Me volvi al vampiro que estaba apunto de agarrarme, haciéndolo desvanacerse en polvo con un disparo.
Un fuerte estruendo sonó a nuestra espalda. Girándome vi como la pared era arrancada de un tiron.
-       ¡Lyon! – gritó un desconocido desde un automóvil que había servido para arrancar la pared de su sitio - ¡Suban!
Me volví hacia Lyon que estaba terminando de cortar a dos athiktos de la habitación. Pero muchos mas estaban entrando por el agujero de la puerta.
-        ¡Lyon! – grité tratando de llamar su atención.
 El vio el gran agujero que se habia formado donde estaba la ventana, se acercó a mi, me cogió de la mano y empezamos a correr hacia el auto. Me tiró al asiento trasero y el entró en el del pasajero.
El auto aceleró en un segundo y con gran habilidad el desconocido manejó alejándonos del lugar.

2 comentarios:

  1. creo que es estupendo....!!!!
    encontre tu pag y lei lo que escribias y me encanto estoy esperando con muchas ancias el 12 capitulo asi que sige con tu proyecto personal es inspirador

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  2. michh :D estannn bueniisimoos los cap sigueloo :D tu proyecto es realmentee bueno

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