lunes, 12 de agosto de 2013

Proyecto personal (aun sin título) - Capitulo 20

Hola ángeles¡¡ Los he extrañado muchísimo¡¡ :)  Gracias a todos por sus mensajitos, mails y comentarios, me han ayudado mucho a mejorar y siempre trato de seguir sus consejos. Gracias por todos ellos¡¡ :). Bueno aquí les dejo el Capitulo 20 de mi proyecto personal, que aun no tiene título (espero me ayuden a encontrar uno, aun no estoy muy convencida con los que he pensado), perdón por los errores en la edición, la verdad lo estoy publicando como me ha salido. Espero les guste y lo disfruten¡¡ y no duden en comentar... Besos a todos¡¡¡ :)

CAPITULO 20

(EVA)
-       ¡No!- era lo único que podía gritar, pero nadie me escuchaba, estaba atrapada en un cuerpo que había dejado de ser mío, una parte de mi había despertado y me había mandado a un rincón de mi mente. Estaba encerrada, solo podía ver pero no podía detenerme.
Caminé hacia Lyon, en sus ojos veía sorpresa. Pero como no, si lo estaba atacando y lo iba a volver a hacer, no podía detenerme. Gritaba a mis brazos mentalmente para que pararan pero no respondían. Quería gritar a Lyon que se alejará o me incapacitara pero no podía.
-       Lyon, Lyon, Lyon… - dijo mi voz – has sido un niño malo, me divertiré un poco contigo.
A continuación sin acercarme lo levanté con mi magia, lo estaba agarrando por el cuello, asfixiándolo.
-       ¡No! déjalo, no le hagas daño – paró al escucharme.
-       Así que aún sigues allí, pensé que te había expulsado de este cuerpo. – dijo una voz, era igual a la mía, pero mucho más fría como la que habló a Lyon pero era en mi mente.
-       Déjalo, lo estas matando
-       Pero si eso es lo que quiero hacer
-       No es lo que quieres hacer
-       Claro que sí, siente el poder, la magia, la oscuridad, esto nos hará poderosas, tu eres yo, tu sientes lo mismo
-       ¡No soy como tú!- grité
-       Claro que sí, hemos convivido por tantos años, esperando que alguien me libere, era yo quien te susurraba y te hacia compañía en tus momentos de soledad y debilidad, yo era tu fuerza. Ahora estoy libre y podremos ser las dueñas del mundo entero.
-       ¡Yo nunca quise eso!
-       ¡Claro que sí! - volvió a asfixiar a Lyon y lo tiró hacia un lado de la habitación. Lo iba a matar, pero no podía detenerme. Me sentía impotente al ver como hacía daño a Lyon y yo estaba encerrada en mi subconsciente.
Siempre supe que había alguien conmigo. Muchas veces me burlaba diciendo que tenía doble personalidad, pero nunca pensé que fuera real, ahora mi otra mitad estaba despierta y había tomado mi lugar.
 La risa de K’theis se escuchó por la azotea. Mirando alrededor pude ver a Marcus y Adriel sin moverse por la sorpresa. Por sus expresiones, sabía que no podían creer lo que veían.
-       ¿Qué le has hecho? – la voz de Adriel salió en un gruñido.
-       Nada, solo desperté su verdadero ser. Esto es lo que ella es, su verdadera naturaleza, es hija de un ángel caído en pecado, es parte demonio, es mi misodaimonas y la que cumplirá la profecía al reinar conmigo el nuevo infierno que crearemos.
-       No lo permitiré
-       Sabes que no tienes otra opción, a menos que… la mates
El rostro de Adriel se desfiguró por el dolor al ser golpeado por K’theis. Él se había aprovechado del momento de distracción que provoque al lanzar nuevamente por el aire a Lyon.
-       Mírala, tan hermosa y con qué naturalidad se desenvuelve. Yo no seré quien los mate. ¡Maimón! - gritó
-       Sí señor.
-       Acaba con la basura.
-       Por supuesto – dijo Mamón con una sonrisa en su rostro – Nos volvemos a enfrentar ángel.
-       No sabía que eras la mujercita de K´theis, con razón sigues sus órdenes.
-       ¡Yo no sigo las órdenes de nadie! – Maimón arremetió contra Adriel con su espada. Este la paró con la suya propia. La batalla había comenzado.
Me volví para acercarme nuevamente a Lyon, mi otro yo solo tenía en su mente torturar a Lyon para su diversión antes de matarlo, no podía permitirlo.
-       Eva – Marcus apareció frente a mí, tomándome de los hombros para detenerme
-       ¡Si! – grité mentalmente. Marcus me detendría y así no podría hacer daño.
-       Suéltame – dije con voz fría, al siguiente segundo mi cuerpo se llenó de energía creando una corriente eléctrica a mi alrededor, electrocutando a Marcus y haciéndolo salir disparado hacia la pared.
-       ¿Creíste que iba a ser así de fácil? – la voz de K’theis llegó desde mi espalda. – Ella es poderosa, tiene los poderes de un ángel y un demonio, imagina la forma más terrible en la que puedan morir y ella lo hará.
K’theis se acercó a Marcus sacando su espada, esté se levantó lentamente tratando de salir del aturdimiento que le dejo mi ataque eléctrico. Sacó su espada y se acercó a K’theis.
-       No sé cómo, pero ella volverá
-       ¿Tanto la quieres?  - dijo K’theis burlándose.
-       La protegeré con mi vida
-       Y con la mía. – dijo Lyon poniéndose alado de Marcus - Ella volverá, yo sé que estas luchando Eva, no te rindas, vuelve a nosotros – me miró a los ojos, los suyos estaban llenos de esperanza. Tenía que hacerlo, iba a luchar.
-       No puedes hacerles daño – dije mentalmente a mi otro yo con firmeza.
-       Mírame hacerlo
-       ¡No! - grité mientras lanzaba por el aire a Marcus y Lyon. Al golpear contra la pared volvieron a levantarse. – Yo soy dueña de este cuerpo, me obedecerás.
-       Claro que no. Debes entenderlo, tú y yo somos la misma persona, somos una, deja de luchar y únete a mí.
Lyon y Marcus arremetieron con sus espadas contra K’theis. Yo caminé acercándome a ellos, sacando en el camino una espada que había estado enganchada a mi espalda. Golpee mi espada contra Marcus, él se protegió, por sus movimientos sabía que solo se protegería y no me haría daño.
La batalla continuó por varios minutos, que desde donde yo veía parecían horas. El sonido de las espadas nos envolvían, ninguno dando marcha atrás pero siempre a la defensiva para no hacerme daño, mientras que yo les golpeaba y cortaba con la espada. Sabía cuál era la forma en que esto acabaría, pero para lograrlo debía asumir el control y esto pasaría solo si derrotaban a K’theis.

(MARCUS)
Estaba cansado y herido. No podía hacerle daño a Eva, pero ella arremetía su espada con toda su fuerza por lo que varias veces me había herido. La única forma de acabar de una vez era…
-       Lyon – dije en voz baja – es K’theis. Talves si lo derrotamos, Eva volverá.
-       Entendido
Los dos corrimos y golpeamos con todas nuestras fuerzas contra K’theis. Él retrocedió por el impacto de nuestras espadas.
-       ¡No! – gritó Eva y a continuación salimos volando y golpeamos contra una pared.
-       Esto no está funcionando – dijo Lyon adolorido – sino distraemos a Eva ella nos atacará.
-       Pero uno solo no puede acabar con K´theis
-       Hagámoslo de nuevo, lo herimos con este último ataque – dijo Lyon y se levantó
-       Está bien
Corrimos nuevamente hacia K’theis pero antes de poder golpearlo aire comprimido nos volvió a tirar por el aire.
-       Maldición – Lyon se levantó lentamente.
-       Pobrecillos, una mujer les va a ganar, ni siquiera pueden acercarse. – la risa de K’theis sonó fuerte mientras se acercaba a Eva. – Cariño, debes estar divirtiéndote – Eva simplemente se acercó y se frotó contra él como si fuera un gato
-       Otra vez, yo distraigo a Eva, tu golpea a K’theis. Te ayudaré en cuanto tenga oportunidad. - Dijo Lyon mientras sostenía nuevamente su espada.
Nos acercamos lentamente rodeándolos. Tenía que golpear a K’theis, si acababa con él, esto acabaría. Golpeamos las espadas, Eva contra Lyon y yo contra K’theis. Las chispas salían y el cansancio y las heridas tomaban parte de nuestra energía. Un fuerte estruendo sonó en la entrada a la azotea. Y la puerta voló en pedazos.
-       Que… - K’theis se sorprendió y se cubrió de la misma forma que nosotros.
-       Esperamos haber llegado a tiempo a la fiesta – era Alec, y tras de él muchos más Warriors. Silas, Cardoc, estaban en primera fila y sostenían a un Nickolai herido pero consiente.
-       Eva – gritó K´theis mientras se ponía debajo de luz de luna. Por un momento nos habíamos olvidado de ese pequeño detalle
Eva corrió hacia K’theis, faltaba 1 minuto para que la luna este completamente en el cielo. A pocos metros Silas la atrapó en sus brazos.
-       ¡No, suéltame! – gritó y se retorcía. Rayos de electricidad comenzaron a rodear el cuerpo de Eva pero Silas no la dejó. Él era uno de los mejores, había desarrollado una habilidad para ser inmune a la magia.
K’theis miro a varios lados. Adriel continuaba luchando con Maimón. Eva estaba atrapada. Lyon levantó su espada y arremetió contra K’theis, y me uní a él. Entre los dos lo herimos. Dejándolo en el suelo.
-       Esto no quedará así – dijo con cansancio. En su voz se podía deducir el dolor que sentía.- Volveré - Lyon y yo nos acercamos para darle el ataque final pero ya había desaparecido.
-       ¡No! – Eva gritó y cerró los ojos, desvaneciéndose en el suelo.

(EVA)
Abrí los ojos, sentía mi cuerpo como mío, sabía que si pensaba en mover el brazo eso haría. Había vuelto, pero no tenía mucho tiempo. Marcus y los demás Warriors estaban a mí alrededor. Lyon me tenía en sus brazos. Miré alrededor, seguíamos en la misma azotea.
-       Basta – dije débilmente mirando a Maimón, algo me decía que me obedecería.
Él asintió y guardo su espada. Adriel me miró y luego al demonio. En sus ojos se veía que comprendía. Maimón me había explicado que había hecho un juramento. Que siempre velaría por mi seguridad. Pero ahora había algo que debía hacer.
-       Bájame por favor- dije suavemente a Lyon mientras le daba una sonrisa. El me la devolvió y me bajo de sus brazos. Mi corazón latía con solo verlo sonreír.
Me volví hacia Richard o Adriel, la verdad no importaba, él era mi padre digan lo que digan. Corrí hacia él, estaba feliz de verlo a salvo, mis hermanos no perdieron a su padre, yo no había perdido a mi padre.
-       Mi niña – me abrazó.
-       Perdón
-       Shhh, no es tu culpa. Tranquila
-       No, perdóname por lo que voy a hacer – mire a sus ojos, sorprendidos segundos antes que desenvainara su espada y se la quitara.
-       Eva
-       Perdón – miré hacia Lyon y Marcus – tengo que hacerlo- y segundos después un fuerte dolor cruzó mi pecho al clavar la espada en mi corazón.

(LYON)
-       ¡No! – corrí hacia Eva mientras veía como se apuñalaba con la espada en su corazón. El dolor desfigurando su rostro. Antes de caer al suelo la atrapé. – Eva, No. Dios, ¿Porque? Eva por favor…
-       Shhhh – dijo mientras me miraba, estaba débil por la pérdida de sangre.- Tenía que hacerlo, mi otro yo se hizo fuerte mientras tomó el control… debía hacerlo antes que… volviera. K’theis estaba llamándome…Iba a…perder mi cuerpo otra vez. Perdóname… por favor.
-       Estarás bien, lo sé. – dije mientras me tragaba las lágrimas.
-       No, sabes que no es así…
-       No me dejes.
-       Siempre estaré con ustedes… te quiero – y con un último suspiro, cerro sus ojos y se desvaneció completamente.
-       Eva… - la abracé fuertemente, enterrando mi rostro en su cuello, las lágrimas rodando por mis mejillas. No podía ser, la había perdido. Había prometido que la protegería y no había cumplido. Había fallado.

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